Los Angelitos
Introducción
Para la Teología Católica los niños menores de siete años no han
alcanzado la edad de razón, es decir, desde el punto de vista escatológico: la
edad de responsabilidad. En la confesión, el cura no los absuelve sino que los
bendice simplemente, pues se considera que han obrado sin discernimiento. Cuando
muere un niño la Iglesia no celebra para ellos la Misa de Difuntos, sino
oficios especiales: una Misa llamada "Misa de Ángeles". El sentido
general de las ceremonias es de alegría. Pues el niño ha muerto sin haber
perdido la inocencia bautismal y su alma, sin juicio, va a engrosar el número
de ángeles. Los sobrevivientes deben, pues, "regocijarse de su
felicidad". Esto indica bien que la muerte de un niño antes de la edad de
la razón debe inspirar al cristiano católico oraciones de acción de gracias y
no súplicas por el descanso del alma del difunto. Además, hay que notar que,
en ciertos países católicos, no se lleva luto por niños de menos de siete
años.
Todas estas muestras de alegría por la muerte de un niño pequeño porque va
directamente al paraíso, demostrarían el origen europeo de la ceremonia
hispanoamericana del "Velorio del Angelito". Esto ocurre aun hoy en
algunas comunidades rurales ya que tras la muerte, un niño es considerado un
santo y un protector. El velorio consiste en vestirlo de blanco y adornarlo con
papel y cintas de colores estridentes, se fijan alas doradas en su espalda, se
lo pone en una cama o sobre una mesa y se lo rodea de velas encendidas. Por la
tarde comienza la fiesta, se bebe y se baila.
Los niños que son considerados santos populares son los que suman a esta
característica de ser naturalmente "angelitos" protectores e
intercesores ante Dios, la circunstancia trágica, dolorosa e injusta de su
muerte.
Sobre sus tumbas se amontonan pelotas, trenes, zapatos y zapatillas, chupetes
y mamaderas, baberos, carpetas y cuadernos escolares, flores y velas, sonajeros,
llaves, cruces, rosarios, adornos navideños, flores de plástico, cintas,
maracas, autitos, mechones de cabello, silbatos, teléfonos, estampitas,
lápices, llaveros, ladrillitos, camiones, escarpines, figuritas, hebillas y
gomitas de pelo, etc. Y en construcciones mas elaboradas como tinglados o
habitaciones, se suman triciclos, bicicletas, plantas, mochilas, veleros,
trofeos deportivos o escolares, cartas, fotos, cuadros, ropa, monedas, arbolitos
de Navidad.
Ejemplos Destacados:
Extraido del cdrom "ALMAS MILAGROSAS, SANTOS POPULARES Y OTRAS DEVOCIONES" por María de Hoyos y Laura Migale, Edición NAyA
Fuente:
Diccionario de Mitos y Leyendas - Equipo NAyA
http://www.cuco.com.ar/