Nombre que dan en la lengua mapuche a las estrellas fugaces.
Durante la noche los aborígenes observan atentamente el cielo y cuando ven un meteoro
de esta clase, interpretan su aparición como un buen presagio, sobre todo si la estela es
larga y termina fraccionándose.
En la predicción venturosa influye también el color y la relación de la trayectoria
con los puntos cardinales.
Fuente:
Diccionario de Mitos y Leyendas - Equipo NAyA
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