Origen: República Dominicana
Las ciguapas son extrañas mujeres salvajes que habitan en las montanas y
poseen poder mágico. Son de tez morena, de ojos negros y rasgados, de pelo
suave y lustroso, tan largo que es la única vestimenta de su cuerpo a la
intemperie. En algunas regiones los campesinos dicen que son diminutas y
de cuerpo desproporcionado; otros que tienen las piernas largas y
delgadas; algunos afirman que son velludas y unos pocos que están bellamente emplumadas.
Todos sostienen sin embargo que tienen el rostro
hermoso y
que son muy ariscas. Quizás las ciguapas mas que bellas y ariscas, sean
tristes, pues tienen los pies al revés y dejan huellas contrarias al rumbo
de su destino... Estas criaturas son esencialmente nocturnas o prefieren
las zonas oscuras de los bosques; cuando salen lo hacen en busca de
frutas, peces o aves con los cuales se alimentan.
Nunca se ha oído hablar
a las ciguapas; afirman que emite aullidos e hipidos cuando corren por los
campos, y cuando saltan o duermen entre las ramas de los árboles. Cuentan
que las ciguapas tienen un corazón cazador, y que salen por las noches de las serranías
en busca de algún caminante nocturno al que embruja , ama y
luego mata. Al decir de las leyendas las ciguapas tienen malas costumbres; estas salen de sus moradas a robar manteca y carne cruda de las cocinas,
aunque afirman que les gusta el maíz y otros granos que se siembran en los conucos.
En algunas regiones han visto a las ciguapas cabalgar por las
madrugadas en los llanos de las montanas, y las han descubierto haciendo trenzas en las crines y las colas de los caballos. Se dice que una
ciguapa se atrapa un día de luna creciente con un perro jíbaro y cinqueño. No obstante, se
añade que es preferible dejarlas en paz, pues es
tan grande el dolor que sienten en cautiverio, que al final mueren de
pena. Alguna vez se escucho la leyenda de un ser de los bosques llamado
ciguapo. Era este un gallo vuelto de espaldas, con el lomo emplumado y el
pecho con senos de mujer. Cuentan que su grito se asemeja al llanto de un niño, y que esperan terribles infortunios a la persona que se atreve a
matar a una de estas aves. Si usted ve a una ciguapa, nunca la mire a los
ojos para que no le embruje con su poder...
Con la colaboración de
Elvis Nicolas Garcia
Santo Domingo, Republica Dominicana
e-Mail: enicolas@tricom.net
Fuente:
Diccionario de Mitos y Leyendas - Equipo NAyA
http://www.cuco.com.ar/