Nombre que los tobas dan al árbol de Palo Santo. Según la leyenda recopilada por Lázaro Flury, en la época embrionaria del mundo, cuando los
seres humanos formaban una pequeña minoría, COSAKAIT, el más apuesto y virtuoso de los
varones de aquel grupo se había enamorado de una joven doncella.
Sin embargo no era correspondido por la bella mujer, y al sentirse desdichado enfermó
gravemente. En su lecho de muerte llamó reiteradamente a la joven para verla por última
vez, pero ésta se negó.
"-Decidle que no quiero morir. Mas Yago (Dios) me quita la vida. Pero estaré
siempre con ella. Adornaré su cabeza de flores perfumadas. Ahuyentaré los parásitos de
su lado. Daré fragancia al agua que beban sus labios y laven sus ojos. Iré al cielo en
el humo aromado de su ruego en la ceremonia del NAREG. Y estaré donde ella se encuentre y
le dare lo que pida..."
Tras estas palabras, la fiebre abrasó su cuerpo y murió invocando el nombre de su amada.
Donde lo sepultaro creció el árbol COSAKAIT, característico por sus flores y madera
perfumada.
Fuente:
Diccionario de Mitos y Leyendas - Equipo NAyA
http://www.cuco.com.ar/