Personaje mitológico Ilamado también Chinguve. Eran muy solicitados sus servicios por
su innata condición de adivino. Lo suponían vinculado a las fuerzas del ocultismo,
detentando como dato de prestigio la solución de muchos problemas insolubles por las
vías normales.
A su actuación concurrían también los blancos, cuando necesitaban conocer el
paradero de algún animal perdido o sustraído, el refugio de algún delincuente
escondido, la suerte de algún lejano pariente del cual se carecía de noticias, quien fue
el que le robó su mujer y en dónde está , etc.
El historiador Guevara afirmaba que para ejercer este arte o misterioso oficio, el
adivino en trance de comenzar su tarea, salía de la ruca y después de realizar aigunos
conjuros y desde fuera de ella, formulaba las preguntas pertinentes.
A los pocos segundos se escuchaba como proviniendo del interior de la vivienda la
respuesta, pero formulada por una voz melífIua, señalando lugares precisos y caminos
para llegar. Estos servicios eran pagados con largueza y en relación con la importancia
del caso.
Fuente:
Diccionario de Mitos y Leyendas - Equipo NAyA
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