El término Pachamama se encuentra formado por los vocablos Pacha que en quechua significa universo, mundo, tiempo, lugar, y Mama, traducido como madre. Hay acuerdo entre varios autores en considerar a Pachamama como una deidad andina que en su aspecto simbólico se relaciona con la tierra, la fertilidad, la madre, lo femenino.
En la Quebrada de Humahuaca, los ritos a Pachamama se relacionan directamente con el modo de vida de los pueblos indígenas y campesinos, más específicamente con la producción agro-pastoril. La creencia en Pachamama es tan extendida que Merlino y Rabey hablaron del "pachamamismo" de los campesinos de Jujuy (1978)

Pareja realizando las ofrendas a la Pachamama en Tilcara, Jujuy. Agosto 2012
Adán Quiroga acota que Pacha es
universo, mundo, tiempo, lugar, mientras que Mama es madre. La Pacha Mama, agrega, es un
dios femenino, que produce, que engendra. Su morada está en el Carro Blanco (Nevado de
Cachi), y se cuenta que en la cumbre hay un lago que rodea a una isla. Esta isla es
habitada por un toro de astas doradas que al bramar emite por la boca nubes de tormenta.
Según Rigoberto Paredes el mito de la Pacha Mama debió
referirse primitivamente al tiempo, tal vez vinculado en alguna forma con la tierra: el
tiempo que cura los dolores, el tiempo que distribuye las estaciones, fecunda la tierra.
Pacha significa tiempo en lenguaje kolla, pero con el transcurso de los años, las
adulteraciones de la lengua, y el predominio de otras razas, finalizó confundiéndose con
la tierra.
Alfredo Moffat, agrega que "Respecto a las teorías
explicativas de la naturaleza y de las religiones nativas, la técnica metabolizadora del
sistema de poder ha re-formulado la metafísica originaria de nuestras poblaciones
nativas; la Iglesia Católica ha ido llenando en nuevos moldes católicos y europeos las
antiquísimas estructuras míticas de nuestro pueblo no-europeo. Un ejemplo típico de
este re-moldeo de mitos lo constituyen las fiestas anuales de celebración de la Virgen
María en Salta y Jujuy, donde, pese a la imagen de la virgen y al sacerdote que guia la
columna, la ceremonia corresponde más a los rituales indígenas de la Pacha Mama que a la
europea Virgen María, pues el consumo de coca y alcohol, el regar con aguardiente y el
enterrar ofrendas de comida alrededor de la imagen, corresponde al culto pagano-indígena
de la Pacha Mama y no al ritual cristiano-europeo de la Virgen que no tiene relación con
las ceremonias de fecundidad de la tierra, y mas bien niega toda idea de fertilidad, pues
consagra a la virginidad como propuesta. Propuesta que, por otra parte no tiene sentido en
la cultura quechua, que por el contrario, tiene instituciones pre-matrimoniales como el
"irpa-Sirse" (casamiento de prueba) que anulan el valor de la virginidad. Esta
está evidentemente relacionada con el concepto de propiedad privada, que no existe
tampoco en las organizaciones comunitarias indígenas, verdaderas cooperativas de
trabajo."
Las ofrendas a la Pachamama
El primero de agosto es el día de la PACHAMAMA. Ese día se entierra en un lugar cerca de
la casa una olla de barro con comida cocida. También se pone coca, YICTA,
alcohol, vino, cigarros y chicha para carar (alimentar) a la Pachamama. Ese mismo día hay
que ponerse unos cordones de hilo blanco y negro, confeccionados con lana de llama hilando
hacia la izquierda. Estos cordones se atan en los tobillos, las muñecas y el cuello, para
evitar el castigo de la Pachamama. (Extraído del relato de un pastor colla de
Yaví,
Jujuy. En: Vidal de Battini, Berta)

Ofrendas a la Pachamama en Tilcara, Jujuy
En las ofrendas que pudimos presenciar en Tilcara (provincia de Jujuy, Argentina), primero se "abre la boca" de la tierra en el lugar designado para alimentar a la pacha (lugar que normalmente se repite cada año). Alrededor del pozo realizado, se van disponiendo las ofrendas de comida y bebida. Todos los presentes encienden un cigarrillo que se coloca prendido alrededor (para que fume la pachamama). Hay que observar que el propio se consuma hasta el final, caso contrario significa desgracia o muerte.
Al tiempo que se sahuma el lugar con hierbas colocadas en una pequeña olla que oficia de brasero, se acercan al lugar los ofrendantes en parejas (normalmente un hombre y una mujer: ver DUALIDAD). En primer lugar la pareja pide permiso a la tierra y a los presentes y salpica el hoyo realizado con alcohol, y luego hojas de coca. Luego las personas que ofician de asistentes les van alcanzando los distintos cuencos con alimentos, de los cuales los oferentes van virtiendo un poco en la tierra. A continuación se arrojan las bebidas (vino, jugo, chichas). Al finalizar, los oferentes toman vino, para brindar con la pachamama, y les tiran papel picado sobre la cabeza, para que no falte la alegría.

El lugar de las ofrendas a la pachamama, al finalizar la ceremonia.
Cuando todos ya han presentado sus ofrendas, se inicia el canto de copleros y copleras, y luego se comparte un almuerzo en común.

Ofrendas a la pacha en "Los amarillos", Juella, Jujuy
Fuente:
Diccionario de Mitos y Leyendas - Equipo NAyA
http://www.cuco.com.ar/