Tipo: Rural
Distribución: Desde Neuquen hasta las provincias del norte y hasta la costa Atlántica.
Dura uno o varios días, la tradición criolla afirma que cuando muere una criatura de
poca edad, necesariamente
tiene que ir al cielo por lo que a la manera de velorio y despedida demuestran alegría
por su certeza de su ascensión al cielo. Es un acto mixto de rezo y baile, es tradicional
también que el ataúd sea blanco demostrando la pureza de lo que contiene.
Parece que el origen de esta costumbre es árabe, pese a la prohibición, causa por la
cual el lugar donde se realiza se transmite oralmente de persona a persona, al amanecer se
recitan unos versos para "Hacer volar al angelito" acompañados de Juegos de
pirotecnia... tratando de no quemar las "Alitas del Angelito", la madre no debe
llorar pues mojaría las mismas y el fallecido no podrá volar para llegar al cielo.
Está fuertemente arraigado aún en Santiago del Estero. El ataúd esta cubierto con un
paño con flecos y a medida que van llegando a la Fiesta-Velorio en vez de expresar
condolencias se acercan y hacen un nudo en alguno de los flecos del mencionado paño
mientras piensa en un deseo que supuestamente "El Angelito" llevará al cielo y
abogará por el. En hogares muy pobres, el paño no existe y solo hay arriba de la cajita
un manojo de hilos.
Con la colaboración del Dr. Joaquín A. Barrio, del Centro de Informaciones
Documentarias de la Fundación Médica de Bahía Blanca.
E-MAIL: rbambb@criba.edu.ar
Fuente:
Diccionario de Mitos y Leyendas - Equipo NAyA
http://www.cuco.com.ar/