Para los mapuches de Argentina y Chile, médico hechicero. Consiste
en una especie de casta. En cada tribu la machi es una especie de concejero
del caudillo. Dice Ramón Pardal que funda
su poder en sus conocimientos de medicina y en sus relaciones con los
espíritus.
Según Pardal "reunían en su persona los atributos del médico y sacerdote,
sirviendo en tal carácter para las enfermedades del cuerpo y del alma". "El
MACHI -agrega- era el oráculo, el consejero de la paz o de la guerra, el que impetraba
las lluvias en tiempo de sequía y el mediador entre los hombres y los demonios. Usaba
vestiduras especiales, hacía vida solitaria y por temporadas se retiraba a vivir en
cavernas, dedicándose a prácticas ascéticas".
Casi siempre es de sexo femenino, siendo el MACHITUN la ceremonia tradicional en que
ejerce como médica o hechicera.
Por su parte Renato Cárdenas Alvarez aporta
lo siguiente:
MACHI:com.hist.Pougtén. Oficio comunitario que en Chiloé fue desempeñado por un hombre
y tardíamente por mujeres. El machi ha sido el curandero local, a través de plantas
medicinales y de otras técnicas heredadas ancestramente. Pero, además, ejerció el rol
de chamán y animador del panteón mágico-religioso de su cultura, pues, así como hoy la
ciencia busca el control de la naturaleza, así entonces la magia -cuyos secretos manejaba
el machi- pretendía igual fin. Fue, además el animador principal del nguillatún. Hoy la
machi no es más que una curandera o consejera, en relación a males provocados porbrujos.
["Un ser supremo o un espíritu le revelaba a través de gestos exteriores -un
sueño, u otro llamado interior- que estaba de-terminada por fuerzas sobrenaturales para
ser chamán. A partir de entonces, se iniciaba un largo proceso de instrucción por parte
de una machi anciana, proceso que se acentuaba a medida que se acercaba el proceso de
consagración. Si bien la función cotidiana básica era la de curar enfermos, debería, a
su vez, lograr los conocimientos que le permitieran descubrir al brujo o a quien causara
la muerte. También debía conocer los secretos para controlar el clima, predecir hechos
futuros o descubrir cosas ocultas. Y junto a esto, todo un repertorio de fórmulas,
oraciones, ensalmos, conjuros, cantos, bailes y una gran destreza en el uso del cultrún o
cultrunca, como se llamó en Chiloé a este tamborcillo. (R. Cárdenas et Al. Los
Chono...)]
[Gusinde registró -a comienzos de este siglo- 324 plantas, usadas como purgantes,
vomitivos, sudoríferos, abortivos, afrodisíacos, etc. Demuestran -agrega- un profundo
conocimien-to de la anatomía, llegando a efectuar lavados intestinales con una vejiga
llúa). Dowling, señala:"...tiene un conocimiento exacto del valor medicinal de cada
planta y de cada substancia (pero no le interesa la composición química de la planta o
de una determinada substancia, como tampoco su efecto medicinal o su acción medicinal).
Todo esto involucra una acción divina en la que siempre está presente Ngenemapún
durante la elección de la planta o substancia y Ngenechén
durante la curación, con sus simbólicas ramas de canelo." ]
Véase:huelli.
Con la colaboración de Renato Cárdenas Alvarez. Reproducido con autorización
del autor de "EL LIBRO DE LA MITOLOGÍA historias, leyendas y creencias mágicas
obtenidas de la tradición oral". Ed. Atelí. Chiloé, 1997.
Machis y Chamanismo
El machi o fileu es el intermediario entre el
pueblo mapuche y el wenu mapu o "tierra
de los dioses". A través de su mediación,
las divinidades otorgan salud, bienestar,
tranquilidad y abundancia al indígena. El machi
está encargado principalmente de la representación
divina en la lucha diaria entre el bien y
el mal, cuyo campo de batalla es la tierra. Es así
como está dotado de facultades adivinatorias, terapéuticas
y rituales.
De acuerdo a los relatos de cronistas y viajeros,
en tiempos pasados ejercían estas labores
solamente hombres, que estaban dotados de una
duplicidad de atributos sexuales que caracterizan a
las deidades. En la actualidad, sin embargo, a través
de la influencia europea y cristiana, esta función es
ejercida principalmente por mujeres, en las que no
se encuentra la duplicidad de atributos referida.
Hay una serie de señales que dan a entender
a un mapuche que ha sido elegido para desempeñarse
como chamán. Tiene sueños y visiones premonitorias
que se relacionan con ciertos animales
de color blanco, después de los cuales contrae una
enfermedad "incurable", que sólo puede aliviar por
su consagración como machi.
Decidido a hacerlo, el
candidato conviene con un machi de experiencia su
entrenamiento, y se traslada a vivir con él en calidad
de pupilo y aprendiz. Construirá una ruka (vivienda tìpica de los mapuche) y
vivirá solo, iniciándose en los secretos de las plantas
medicinales y en la ciencia de los complicados ritos
y ceremonias de invocación, todo bajo la estrecha
vigilancia de su maestro. Transcurridos algunos
años de aprendizaje, se preparará para el gran día
de su iniciación, en que se celebrará una solemne
ceremonia, el machi-lawun, con la asistencia de afamados
chamanes de la localidad que le prestarán su
ayuda en el difícil trance.
Previamente, el aspirante a machi habrá
mandado a fabricar o tallará él mismo el REWE, escalera
ceremonial, símbolo de su estado y que representa
el poder de comunicarse con el wenu mapu.
Lo mismo deberá hacer con el KULTRUN, tambor
ceremonial al son del cual cantará y bailará toda su
vida invocando a los dioses y antepasados en beneficio
de su pueblo.
Enterrado el rewe al oriente de su casa, sobre
antiguas monedas de plata, todos los machi que
asistan a la ceremonia cantarán al wuñelfe o lucero
del alba para que concurran en ayuda del iniciado
los pillanes de Oriente, las Antiguas Machis y Guerreros,
el Anciano Rey y la Anciana Reina, el Joven
y la Muchacha, los antiguos y poderosos caciques
y, sobre todo, la Luna y las Estrellas. Se decorará
el rewe con ramas de los árboles sagrados y a cada
lado de éste se clavarán los emblemas o banderas
que el machi ha elegido como sus estandartes. Estos,
que llevan sólo colores blanco y azul, o celeste,
consisten en símbolos astrales, representaciones de
lunas y estrellas. Los asistentes prepararán también
el cuerpo del iniciado mediante un complicado
rito que tiende a dejarlo inmune contra las
fuerzas del mal.
La ceremonia culmina con el baile y el canto
del iniciado, que asciende por primera vez los peldaños
sagrados del rewe, al son del kultrun que toca
con su mano derecha, ataviada de cascabeles. El
clímax llega en el momento en que el machi cae en
trance, se mueve en agitadas convulsiones que tratan
de calmar sus asistentes y comienza a transmitir
los mensajes de los dioses, que son repetidos por
el machidungun o intérprete.
En el uso de este poder de comunicación con los
seres celestiales, el flamante machi expulsará a los
malos espíritus que causan daño a los hombres y
administrará medicinas en el machitun. En el NGUILLATUN,
o rogativa de la comunidad mapuche en que
se solicita a las deidades la fertilidad de los campos,
la reproducción de los animales y el bienestar de la
colectividad, el chamán elevará su mirada hacia el
oriente y, entre los sones acompasados de su kultrun
cantará:
"Te rogamos que llueva para que produzcan
las siembras, para que tengamos animales,
'Que llueva', diga usted Hombre Grande,
cabeza de oro y usted Mujer Grande,
rogamos a las dos grandes
y antiguas personas…"
Fuente:
Diccionario de Mitos y Leyendas - Equipo NAyA
http://www.cuco.com.ar/